Te visitaré
-La última vez que estuve aquí el agua nos llegaba hasta las rodillas -La última vez que te vi, tú pelo era rosa -Y en cambio el tuyo ahora llega hasta la cintura. Me gusta mucho el pequeño jardín que tienes aquí - Es una huerta. Ayuda mucho que hace rato no llueve a cantaros, aunque parece que hoy caerá un poco de agua -Já sí, eso parece - Y dime ¿Por qué estás aquí? -Necesito tu ayuda - ¿Con qué exactamente? -Todo. Las cosas no están bien allá afuera - Entiendo ¿tienes cigarrillos? -Sí, toma Aquella mujer de pelo largo y ojos brillantes tomó un cigarrillo en una mano y con la otra lo encendió sacando una pequeña llama de su dedo índice y mientras exhalaba una bocanada de humo dijo por fin: - Está bien. Me haré cargo de todo. Prométeme que descansarás y comerás algo después de que me vaya. - Lo haré - No olvides atender mi huerta mientras no estoy -No lo olvidaré - ¿Qué restricciones tendré mientras estoy afuera? -Ninguna. Solo has que el dolo...