En la tarde
-Apreciaría que no lastimaras a otros - Solo quemé su pantalón. De quemar un pantalón a lastimarle hay un trecho largo, no exageres. -Tienes razón. Apreciaría que no quemes los pantalones de nadie. - Eso siempre puede arreglarse. -¿Y cómo te ha ido allá afuera? ¿Ha sido difícil? - ¿Por qué sería difícil? O sea, sí me sorprendió ver el estado en el que vives pero no es nada que no pueda manejar. -¿Crees que alguien sospeche algo? - Para nada. Tu mamá estaba un poco confundida al comienzo pero después se acostumbró a que no estuvieras arropada en tu cama todo el día. Tus amigos también están más tranquilos. Más bien, ¿tu cómo estás? -De maravilla. El clima es muy fresco y la nevera siempre tiene cualquier cosa que se me antoje lista; solo ha habido un pequeñísimo problema y es que uno de tus geranios tiene un par de orugas rojas y no sé si dejarlas ser o no. - Larry. Las orugas se llaman Larry, vienen una vez por año alrededor de esta época y cuando se convierten en m...