Tener 30. Ser coqueta y próspera
Cumplí 30 años. Es un poco extraño para mí dado que por mucho tiempo solo pensé en que debería dejar de existir, siempre estaba triste o ideando cómo partir con San Pedro. No siempre tuve esos pensamientos; a pesar de la tristeza y la frustración que llevara conmigo, no quería morir. Después de cumplir 20 fue cuando esas ideas se afianzaron en mi mente: Deberías estar muerta, solo eres una carga para los demás, mereces todo lo malo que te pasa, las hamburguesas del Mcdonald's subieron de precio y es tú culpa, cosas por ése estilo. Hace 10 años cuando crucé a la veintena me encontraba viviendo en un refugio para mujeres maltratadas en el noreste de Londres y mis días se iban en llorar, repetir HIMYM, Scrubs y estirar el poco dinero que recibía por medio del <Job Seeker's Allowance> que honestamente solo alcanzaba para comprar galletas con sabor a queso y algo de champú. Recuerdo que las mujeres en el refugio me prepararon una pequeña cena de cumpleaños y los niños jugaron ...